• Gabo Alvarado

Cómo prepararte para entrar al estudio de grabación

Grabar en estudio es un proceso muy emocionante. El hecho de oír nuestras ideas grabadas es sumamente satisfactorio. Sin embargo, se necesita cierta preparación y planeamiento antes de entrar a grabar a un estudio para que la experiencia sea positiva y obtengamos buenos resultados. Mientras más preparados vayamos al estudio, más rápido y de mejor calidad quedará el trabajo que grabemos.


Antes de entrar al estudio debemos asegurarnos de completar una serie de pasos, los cuales harán nuestra vida más sencilla, y además obtendremos una calidad de grabación muchísimo más alta. La idea de ir al estudio es también pasar un rato ameno, y dependiendo de qué tan preparado o preparada estés, puede que este rato sea lo mejor o lo peor (y por eso muchos artistas odian el estudio :P).

¿Cómo sabemos si estamos listos para entrar a grabar de manera que le saquemos el mejor provecho al estudio?


Las canciones están terminadas

¿Suena un poco obvio verdad? Pues aunque no lo crean, muchas bandas y músicos entran al estudio sin haber terminado de componer sus canciones. Si no estás seguro del puente que conecta el verso con el coro, o de como termina una canción, defínelo antes de entrar al estudio. No hay nada más estresante que ponerse a componer con el ingeniero de sonido encima viéndote con cara de desaprobación.


Cuando tu canción esté completamente lista significa que conoces los siguientes datos.

Estructura definida: Es importante definir el intro, versos, coros, solos, etc. que tenga la canción. Procuremos no llegar al estudio sin saber si la canción tiene 2 o 3 versos. No queremos llegar a discutir con los otros miembros de la banda al estudio sobre si deberíamos cambiar alguna parte o no, y aunque puede que los productores sugieran algún cambio, lo mejor es tener la estructura 100% definida al momento de poner un pie en el estudio.

Tonos y arreglos de cada instrumento: Cada instrumento cumple una parte importante dentro de la canción, y cada uno de ellos tiene un tono específico que ya hemos idealizado en nuestra mente. En la medida de lo posible, tengamos listo cualquier efecto que necesitemos a la hora de grabar. Es muy válido entrar al estudio y decidir que otro tipo de tono puede sonar mejor, pero al menos tener uno definido acelera el proceso. Por ejemplo, el tipo de distorsión u otro efecto que se quiera agregar en algún segmento de la canción.

Tempo: Este punto es crítico y suele ser olvidado regularmente. Tenemos nuestra canción lista, y probablemente hayamos memorizado la velocidad a la que la tocamos junto con los otros integrantes. Sin embargo, si vamos a grabarla en un estudio profesional, el ingeniero nos va a pedir el tempo de la canción para crear el proyecto. El tempo es la velocidad a la que tocamos la canción y se mide por bits por segundo. Para definir el tempo de la canción vamos a necesitar un metrónomo.

En canciones simples por lo general el tempo es el mismo siempre. En otras canciones más complejas, pueden haber varios cambios de tempo, por ejemplo, el coro puede ser ligeramente más rápido o más lento que el verso.

Todos estos cambios deben estar bien definidos antes de entrar al estudio, para ahorrar tiempo y evitar errores de interpretación.

Practicar, practicar y practicar

Una vez compuestas y definidas nuestras canciones, debemos practicarlas hasta el cansancio. Podemos usar nuestro propio teléfono como metrónomo (existen cientas de aplicaciones gratuitas con esta funcionalidad), para practicar nuestras canciones y llegar al estudio lo más afilados posible para lograr que la sesión de grabación fluya de manera agradable. Si llevas más de una hora en un segmento específico, puede que lo mejor sea volver a casa y practicar.



Construir las maquetas

Este requerimiento es fundamental, va a acelerar enormemente el proceso de grabación, además de que nuestro bolsillo lo agradecerá. Una maqueta es una etapa previa a la grabación, en la que nosotros mismos grabamos en nuestra casa, utilizando algún programa de grabación de audio, como por ejemplo Audacity (gratis). Sin embargo, ocuparemos una interfaz de audio o algún otro artefacto para pasar el audio de nuestro instrumento a la computadora. De esta forma podemos definir las partes, sus tempos y los tonos de cada instrumento.


Si no cuentas con una interfaz de audio no te preocupes. Existen programas como PowerTab y Guitar Pro que nos permiten programar las canciones en formato MIDI, de esta manera podremos crear las maquetas y exportarlas para luego importarlas en la estación de trabajo del estudio donde vayamos a grabar.

Cotización del estudio de grabación

Una vez que hemos cumplido los pasos anteriores, podemos comenzar el proceso de invetigación sobre los diferentes estudio ubicados en nuestra ciudad. Los siguientes son los datos que nos interesan saber sobre un estudio.

¿Se cobra por temas o por tiempo?

Por lo general, los estudios más populares cobrarán por tiempo, ya que es más rentable si se tiene un flujo de clientes constante. Los estudios que están comenzando cobrarán por temas, ya que es más barato y atrae más clientes. Siempre es bueno preguntar por paquetes u ofertas.

Ubicación y horarios: si el estudio no queda en un lugar accesible y cercano, puede complicar la asistencia para algún miembro de la banda. También es buena idea preguntar si tienen parqueo, por lo general las grabaciones las haremos de noche luego del trabajo, y no queremos llevarnos una sorpresa cuando salgamos del estudio.

Portafolio: esto nos dará visibilidad de los diferentes trabajos que se han realizado en el estudio. También podemos solicitar alguna referencia. Es importante que los trabajos que oigamos, mantengan una línea de género musical definida, por lo general los estudios que graban bandas de rock o metal, no se desempeñan tan bien grabando raperos (por mencionar algún ejemplo).

¿Qué servicios se incluyen? Algunos estudios pueden incluir un servicio completo de grabación, mezcla y masterización. Sin embargo, no todos trabajan de la misma manera y es bueno estar claros desde el inicio, de este modo se evitan malentendidos más adelante.

Planeamiento y Preproducción

El planeamiento antes de entrar en el estudio es muy importante, ya que nos ayuda a definir cuantas sesiones vamos a necesitar para grabar nuestras canciones. No planear nuestras sesiones de grabación, puede resultar en un gasto extra, además de que puede retrasar el proceso de grabación por no tener definido un límite de sesiones de trabajo. El planeamiento ayuda en el manejo de los horarios del ingeniero del estudio y de los demás miembros de la banda.


Muchas veces creemos que grabar en estudio se trata solamente de ir al estudio y que el ingeniero o productor mágicamente nos ayudará a encontrar el tono perfecto para el disco. Sin embargo, hay una fase del proceso de preproducción sumamente importante, que no todas las bandas o artistas toman en cuenta, y es que para el ingeniero de sonido es mucho más sencillo y eficiente, producir una banda que ya haya oído anteriormente. Es por esto que se recomienda invitar al ingeniero a ensayos de la banda para que se dé una idea de con quien va a trabajar y cuál es el enfoque de la banda. Además, se pueden hacer un par de reuniones con el ingeniero para aclarar expectativas y metas de la banda con respecto a su próxima producción musical.

Una vez logrado lo anterior, se planea el cronograma de trabajo, el cual nos servirá de guía para conocer el inicio y fin del proyecto musical, y no ir al estudio sin saber cual es el plan o, cuanto vamos a durar produciendo el disco.

¡A grabar!


Si ya estás listo con los pasos anteriores, significa que ya puedes entrar al estudio de grabación. Puedes estar seguro de que el proceso será más fácil y provechoso. Recordemos que grabamos música porque es algo que amamos hacer, por lo que ir al estudio de grabación debe ser una experiencia divertida y placentera. Es hora de ir a rockear!

#Grabación #Producción

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